Quien piense que estas dos mujeres de la política argentina son honestas e intachables, es libre de hacerlo. Para eso vivimos en democracia. Por supuesto, en una democracia bien entendida, no como en el gobierno anterior que, en definitiva, era una democracia relativa.
Que estas dos "turras", como dice esta imagen que circula por Internet, hayan sido amparadas por Cristina Fernández viuda de Kirchner, ello está dando una clara idea de las características corruptas de la mujer que gobernó a la Argentina, desde 2007 hasta 2015.
El ejemplo y la imagen que ha dejado la viuda de Kirchner, es deplorable. Y más deplorable aún es que todavía queden algunos políticos -- esos que cada vez son menos y que se agrupan en La Cámpora -- que estén hablando del retorno de la viuda.
Hablar del retorno de Cristina es hablar del retorno a la corrupción. ¿Esa es la aspiración de esos que, hasta el 10 de diciembre último, fueron los militantes altamente rentados que registró la historia política del país?
La pregunta que queda por formular es: ¿estos militantes continuarán siendo militantes, ahora que no disponen de sus jugosos sueldos? Justamente por eso, cada vez son menos...

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