
¿De qué seguridad habla Mauricio Macri? Esta es la pregunta que se formula la gente en la calle, frente a los acontecimientos que se vivieron en las últimas horas. El episodio ocurrido en los tribunales federales de Comodoro Py -- con la presentación de la ex presidente Cristina Fernández viuda de Kirchner -- es la mejor expresión de falta de seguridad total y absoluta.
Que el gobierno haya delegado el manejo de la seguridad en el violento grupo político de La Cámpora, es lo más absurdo que se le puede ocurrir a cualquier funcionario.
Sin embargo, eso sucedió. En principio, la policía pactó con los manifestantes que controlaran la parte externa del edificio de tribunales. Pero le dieron la mano y ellos se agarraron el brazo entero. A partir de ese momento, este grupo violento asumió el control del ingreso al edificio de Comodoro Py. Ellos decidían quien entraba y quien no, con el clásico estilo que imperó durante 12 años en el país. Es decir, resurgió el autoritarismo kirchnerista.
Pero como ellos decidían quien ingresaba y quien no, los únicos que ingresaban eran los de La Cámpora. Y así se introdujeron en el edificio y controlaron todos los pisos. Ayer, La Cámpora manejó totalmente el movimiento de este tribunal federal.
Y así se dieron el lujo de no permitir el ingreso de ciertos periodistas y de insultar a los jueces y a todo aquel que no era del gusto de ellos. Hasta arrastraron por el suelo a una periodista, para expulsarla del lugar. Una muestra de autoritarismo en pleno, sin que la policía interviniera.
Ni hablar del montaje del escenario para que hiciera uso de la palabra la ex presidenta. Lo cierto es que en Comodoro Py ayer reinó el caos total. Y el gobierno argentino se ha quedado callado. Nadie dice nada, nadie brinda una explicación a los argentinos acerca de ese vergonzoso epísodio. ¿Esta es la seguridad de la que tanto habla Mauricio Macri?
Y en este contexto se inscribe el anuncio -- también incumplido -- de la instauración de un protocolo antipiquete. Fue un anuncio en el cual la mayoría de los argentinos sintieron alivio, pensando en que se podría llegar a un país normal. No solo no se cumple la aplicación del protocolo, sino que los cortes de calles y los piquetes se siguen realizando, con goce de impunidad total.
Hoy los argentinos siguen viendo la misma película de hace doce años: cualquiera corta una calle. Ocho o diez personas cortan una arteria céntrica y nadie les dice nada. Todo lo contrario, llega la policia para desviar el tránsito. ¡¡Increible!!
En este sentido, esta es la misma Argentina de los últimos 12 años. Algo está fallando en materia de seguridad. ¿Será la ministra Patricia Bullrich? En honor a la verdad, no muestra uñas de guitarrero para ocupar esa función. Como asi tampoco el señor Ritondo en la provincia de Buenos Aires.
Finalmente, este gobierno, en materia de seguridad -- no obstante sus rimbombantes anuncios preelectorales -- hoy se lleva la calificación más baja.
Pero como ellos decidían quien ingresaba y quien no, los únicos que ingresaban eran los de La Cámpora. Y así se introdujeron en el edificio y controlaron todos los pisos. Ayer, La Cámpora manejó totalmente el movimiento de este tribunal federal.
Y así se dieron el lujo de no permitir el ingreso de ciertos periodistas y de insultar a los jueces y a todo aquel que no era del gusto de ellos. Hasta arrastraron por el suelo a una periodista, para expulsarla del lugar. Una muestra de autoritarismo en pleno, sin que la policía interviniera.
Ni hablar del montaje del escenario para que hiciera uso de la palabra la ex presidenta. Lo cierto es que en Comodoro Py ayer reinó el caos total. Y el gobierno argentino se ha quedado callado. Nadie dice nada, nadie brinda una explicación a los argentinos acerca de ese vergonzoso epísodio. ¿Esta es la seguridad de la que tanto habla Mauricio Macri?
Y en este contexto se inscribe el anuncio -- también incumplido -- de la instauración de un protocolo antipiquete. Fue un anuncio en el cual la mayoría de los argentinos sintieron alivio, pensando en que se podría llegar a un país normal. No solo no se cumple la aplicación del protocolo, sino que los cortes de calles y los piquetes se siguen realizando, con goce de impunidad total.
Hoy los argentinos siguen viendo la misma película de hace doce años: cualquiera corta una calle. Ocho o diez personas cortan una arteria céntrica y nadie les dice nada. Todo lo contrario, llega la policia para desviar el tránsito. ¡¡Increible!!
En este sentido, esta es la misma Argentina de los últimos 12 años. Algo está fallando en materia de seguridad. ¿Será la ministra Patricia Bullrich? En honor a la verdad, no muestra uñas de guitarrero para ocupar esa función. Como asi tampoco el señor Ritondo en la provincia de Buenos Aires.
Finalmente, este gobierno, en materia de seguridad -- no obstante sus rimbombantes anuncios preelectorales -- hoy se lleva la calificación más baja.
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