La radarización de todo el espacio aéreo argentino, especialmente en áreas de fronteras, es un tema que alguna vez fue anunciado por Néstor Kirchner y el mismo anuncio lo repitió posteriormente Cristina Fernández. Lo cierto es que el fallecido ex presidente no cumplió con su palabra y su viuda hizo algo, como para justificar lo que públicamente había anunciado.
Mientras tanto, cientos de vuelos privados ilegales aterrizaron (y siguen aterrizando) en las pistas, también ilegales, que existen en campos cercanos a las áreas fronterizas. El narcotráfico creció porque el gobierno lo dejó crecer y porque hizo muy poco para poner fin a esa situación. En algún discurso, la señora presidente hasta se vanaglorió de la radarización de las zonas fronterizas...
Sin embargo, la realidad indica que efectivamente se instalaron algunos radares en la zona fronteriza. Eso le sirvió a Cristina para afirmar que el espacio aéreo argentino estaba radarizado. Pero lo cierto es que esos radares funcionaban, pero únicamente en el horario de 8 a 15. Transcurrido ese espacio de tiempo, cualquier avión del narcotráfico podía (y puede) aterrizar en la pista que el piloto elija, sin ninguna consecuencia. Y ni hablar de los períodos de tiempo que demora la reparación de los radares, cuando quedan fuera de servicio...
Cuando esto sucede, comienza el trámite de reparación via expediente interno. Los tiempos burocráticos de las fuerzas armadas, son los mismos de la administración pública. Para reparar los radares, deben viajar técnicos que están asignados en distintas unidades militares del país. Todo eso implica un trámite muy largo. De manera que, en función de la burocratización del sistema, se puede imaginar el tiempo que un radar permanece inactivo, hasta su reparación.
Pero ayer, en Mar del Plata, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, efectuando su modesto aporte a la campaña electoral, vuelve a anunciar "la radarización del 100 por ciento del espacio aéreo argentino". En la modesta opinión de quien esto escribe, se trata de un anuncio electoral. El gobierno, evidentemente, no tiene interés en concretar la radarización total del espacio aéreo. Y, por supuesto, la consecuencia de ello es la continuidad del crecimiento del narcotráfico en el país.
No hay comentarios:
Publicar un comentario