Está desequilibrada emocionalmente. Otra expresión no se puede utilizar, luego de escuchar el discurso que Cristina Fernández pronunció el 30 de setiembre, volviendo a hacer uso y abuso de la cadena nacional. En todos los ámbitos -- político, empresarial, productivo, profesional y medios de difusión -- su insólita alocución fue calificada de histórica y no precisamente por la importancia de su contenido, sino por la ridiculez y chabacanería de todos sus conceptos.
No se cansó de repetir que "el problema no es de la economía ni de la sociedad, es que algunos sectores concentrados quieren voltear al gobierno". Sigue esgrimiendo el argumento de que los problemas del país no los origina el gobierno, con su incapacidad de gestión, sino todos los sectores de la sociedad argentina por sus actitudes conspirativas y especulativas.
Pero Cristina Fernández muestra día a día su incapacidad para articular y mostrar cierta coherencia en sus propias mentiras. Luego de la visita al Papa Francisco anunció que había sido amenazada de muerte por un grupo terrorista islámico. Pero en este "histórico discurso" se olvidó de eso. Ahora dijo que "si algo me pasa, y esto lo digo en serio, no miren a Oriente, miren al Norte". Resulta que ahora es Obama quien la quiere matar... ¿Quién será mañana el que esté planeando su asesinato?
A medida que hace uso y abuso de la cadena nacional, ella misma va desmintiendo sus propias mentiras y va profundizando su victimización. Lo más lamentable es que ahora no solo le sigue mintiendo a los argentinos, sino que también ha exportado sus alucinaciones. "Tal vez decidan ponerme presa la próxima vez que vaya a Nueva York", señaló como para exagerar aún más su victimización. Mientras tanto, el mundo se rie de Argentina...
"Están presionando para que haya devaluación", afirmó en otro pasaje de su discurso. Y la devaluación la está realizando el gobierno todos los días. "Nunca se ha llegado tan lejos en el disparate", expresó luego. Y eso es justamente lo que todos los argentinos piensan cada vez que ella pronuncia un discurso.
"El problema es que quieren tirar abajo la reestructuración de la deuda. Griesa desconoce como se legisla en su propio país. Esto no es sólo un movimiento de un juez senil. Esto es una provocación en la que no voy a caer". Estos desopilantes conceptos han provocado no solo indignación, sino también mucha risa...
La conclusión de todo esto es que con tantas mentiras, con tanta conspiración y especulación instalada en su mente y con esa exagerada victimización, donde los culpables son los otros y no su gobierno, surge la posibilidad de que Cristina Fernández esté preparando su retirada mucho antes de diciembre de 2015. Esto es lo que se ha comentado en las últimas horas en diferentes círculos políticos. Y no es una exageración o especulación. Puede suceder.
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