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domingo, 29 de septiembre de 2013

El desastre electoral preanunciado desespera al cristinismo y Sergio Massa incrementa su ventaja

El nerviosismo y la desesperación ha invadido al cristinismo, frente a los datos que muestra la realidad y que indican que Sergio Massa está incrementando día a día su ventaja con respecto a su rival Martín Insaurralde. La señora Cristina Fernández se encuentra con colaboradores como Luis D'Elía, que en lugar de ayudar hacen todo lo contrario. Esto se volvió a ver con la agresión que sufrió Massa en La Matanza.  D'Elía se descolgó con sus tradicionales respuestas y desde Presidencia de la Nación lo llamaron por teléfono para que se retractara, cosa que luego hizo este personaje.

Cristina se desespera porque sabe que hoy la diferencia a favor de Massa es del 11 por ciento. Y ella es plenamente consciente de que ese número se puede estirar al 15 por ciento al llegar al 27 de octubre. Llama a sus pocos colaboradores y les pregunta acerca de la adopción de diferentes medidas para impactar en la sociedad. La desesperación por recuperar el protagonismo central la ha llevado al máximo nivel de nerviosismo.

Por eso, en sus diarios discursos, continúa embistiendo contra el periodismo independiente. Pero no duda en llamar a sus hombres de prensa preferidos para que actúen como presuntos reporteros independientes en la realización de su serie de reportajes televisivos, donde no hace otra cosa que mostrarse como es. Y eso, sin duda alguna, no la ayuda... La desesperación no es buena consejera.

La elección de Jorge Rial para su última entrevista, no ha sorprendido a nadie. Todo el mundo ha advertido que en sus programas de radio y televisión hay abundante publicidad oficial. Y es sabido que la publicidad oficial, es sólo para los amigos. El juego que realiza con su socio Luis Ventura está muy lejos de la afinidad ideológica. El duo periodístico se ha propuesto recaudar, sea de la forma que fuere. Y ese juego lo desarrollan y no se ponen  colorados cuando manifiestan que ellos "hacen periodismo independiente".

Pero la desesperación de Cristina pasa por el hecho de que día a día comprueba que se va produciendo una creciente deserción de aliados, que cruzan el rio, es decir, se pasan al massismo. Pero no solamente eso le preocupa. Ella ya ha sido anoticiada de que muchos intendentes, tradicionalmente kirchneristas, ahora están dispuestos a jugar a dos puntas. Numerosos jefes comunales del conurbano y de otras importantes jurisdicciones solo aspiran a que el electorado les vote a sus concejales, pero que a nivel provincial y nacional voten por quien quieran. 

Lo cierto es que el 27 de octubre se acerca inexorablemente y desde la Casa Rosada saben que no podrán frenar la derrota electoral. Según trascendió, están trabajando activamente para efectuar anuncios impactantes durante los 26 días previos al acto eleccionario. Y en este sentido, son capaces de descolgarse con cualquier cosa. Pero, anuncien lo que anuncien, la sociedad argentina ya ha tomado su decisión y eso será un hecho irreversible.

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